Un día con Carolina Saguan

Nota de MDZ Femme / 13 de Mayo de 2016

MDZ femme pasó un día con la talentosa diseñadora mendocina. ¿Cómo hace Caro para llevar a la perfección su carrera, la maternidad y su ganas de luchar?

Nuestro radar de MDZ Femme se dedica a detectar a mujeres incansables. Ellas son excelentes esposas, amigas, madres y además llevan con éxito sus carreras profesionales.

Hoy te presentamos a Carolina Saguan. Carolina trabaja hace más de diez años en la industria del vino y a través de su creatividad se convirtió en la pionera del diseño innovador.

7 a.m.

Un día normal me levanto a las 6.30 o 7 de la mañana y le doy un beso a Pablo (marido), después le doy la leche a Valen (hijo).

Lo primero que hago es hacer gimnasia, antes me tomo un té con azúcar, pero no desayuno porque sino me cae mal. Hago media hora de Power Play en mi casa. Retomé hace poco, porque después de la maternidad se nos cae todo (riendo) me parece súper efectivo y ves resultados en poco tiempo. Entonces después de tenerlo a Valentino volví a arrancar con esta actividad.

Yo tengo una enfermedad que se llama Trombocitemia Esencial, es muy poco conocida (la padecen uno en un millón) y hace 10 años que la tengo. He pasado por todo los tratamientos desde los más leves a los más severos (como quimioterapia), entonces desde ahí me dedicaba solo al trabajo y a mi familia, por eso recién ahora estoy retomando con cosas que me hacen bien.

8 a.m.

Desayuno algo sencillo con mi familia: café con leche, tostadas con manteca o dulce de leche, jugo de naranja y me voy directo a la computadora a chequear los mails. También tengo mi estudio en mi casa. El diseño es un trabajo lento, por ahí te pasás 5 horas tratando resolver algo. Actualmente estoy trabajando en una etiqueta de vino por semana.

Mientras que estoy diseñando a Valentino lo cuida una niñera que se llama Lucia y gracias a Dios también tengo una colaboradora en casa que se encarga de la limpieza, la comida, entre otras cosas que yo no puedo hacer.

Siempre que estoy trabajando tengo una oreja parada escuchando lo que pasa en casa. Compro todo por internet y me lo traen a domicilio: verdulería, carnicería, ropa (riendo)… No tengo tiempo de salir, así que me manejo así.